Pensamientos que no paran
- Preocupación constante.
- Anticipar escenarios negativos.
- Darle vueltas a conversaciones.
- Dificultad para desconectarte.
Que tu cabeza no se apague no significa que tengas que vivir siempre en alerta.
La terapia puede ayudarte a comprender qué activa tu ansiedad, qué patrones pueden estar manteniéndola y cómo responder de una manera diferente cuando aparece.
A veces puedes seguir trabajando, cumpliendo y haciendo tu vida, mientras por dentro estás sosteniendo un nivel de tensión que resulta difícil apagar.
Te preocupas constantemente incluso cuando sabes racionalmente que quizá no existe un peligro inmediato.
Tu cabeza sigue repasando escenarios, conversaciones o posibilidades cuando quieres descansar.
Tu cuerpo se activa: corazón acelerado, opresión, tensión o sensación de que necesitas escapar.
Evitas lugares, situaciones o conversaciones porque anticipar cómo te sentirás ya genera ansiedad.
Sientes que necesitas mantener todo bajo control para poder sentirte tranquilo.
La ansiedad empieza a influir en decisiones, relaciones, trabajo, sueño o planes.
En algunas personas predomina la preocupación; en otras se siente principalmente en el cuerpo o empieza a cambiar la manera en que viven su día a día.
Primero necesitamos entender qué está haciendo la ansiedad ahí.
Trabajo desde un enfoque sistémico. Eso significa que no veo la ansiedad como un síntoma separado de tu vida, sino dentro del contexto en el que aparece: tus relaciones, tu historia, tus experiencias y las maneras que has aprendido para responder a la incertidumbre.
Dos personas pueden sentir síntomas muy parecidos y, sin embargo, llegar a ellos por caminos completamente diferentes. Por eso el trabajo no consiste en aplicar exactamente la misma técnica a todas las personas.
En consulta buscamos comprender qué activa tu ansiedad, qué respuestas terminan reforzándola y qué puede comenzar a cambiar para que no tenga que dirigir tus decisiones.
La meta no es vivir sin ninguna ansiedad. Es que la ansiedad deje de decidir por ti.
El proceso se adapta a tu situación, pero normalmente comenzamos entendiendo antes de intentar cambiar.
Hablamos de qué estás sintiendo, desde cuándo ocurre, dónde aparece y cómo está afectando actualmente tu vida.
Exploramos situaciones, pensamientos, relaciones y respuestas que pueden estar conectadas con la ansiedad.
Trabajamos recursos que puedas utilizar fuera de consulta y formas diferentes de responder cuando el patrón vuelva a aparecer.
La primera sesión sirve para conocer lo que estás viviendo y comenzar a entender cómo se presenta la ansiedad específicamente en tu caso.
En las sesiones siguientes podemos revisar situaciones recientes, profundizar en patrones que estén apareciendo y trabajar recursos que puedas aplicar en tu vida cotidiana.
No todas las semanas tienen que verse iguales. Hay momentos donde hace falta comprender y otros donde necesitamos trabajar de manera más práctica.
No necesitas saber exactamente qué tipo de ansiedad tienes ni explicar todo perfectamente para agendar una primera sesión.
No puedo prometerte un resultado específico ni un número exacto de sesiones. Sí podemos definir objetivos concretos y revisar juntos cómo está evolucionando el proceso.
Reconocer situaciones y patrones que tienden a activar tu ansiedad.
Identificar qué haces cuando aparece y qué respuestas pueden terminar manteniéndola.
Construir recursos para responder cuando el nivel de activación empieza a subir.
Recuperar actividades o espacios que habías empezado a evitar por miedo a sentirte mal.
Comprender mejor la relación entre ansiedad, control, incertidumbre y tus vínculos.
Tomar más decisiones desde lo que quieres y menos desde lo que intentas evitar.
Atiendo de manera presencial en San Luis Potosí. También puedo trabajar contigo mediante videollamada si la modalidad online resulta más conveniente.
Recibo pacientes de distintas zonas de la ciudad y alrededores, incluyendo Lomas, Tangamanga, Zona Industrial, Villa de Pozos y Soledad de Graciano Sánchez.
Al confirmar tu sesión te comparto la ubicación e indicaciones necesarias.
No. Puedes acudir aunque no tengas un diagnóstico ni sepas exactamente cómo llamar a lo que estás sintiendo.
Podemos empezar entendiendo qué estás viviendo, desde cuándo ocurre y cómo está afectando actualmente tu vida.
No existe un número de sesiones que funcione igual para todas las personas.
La duración depende de lo que estés viviendo, cuánto tiempo lleves con el problema, tus objetivos y cómo vaya evolucionando el proceso.
La ansiedad es una respuesta humana normal y no sería realista prometer que nunca volverás a sentirla.
El trabajo terapéutico puede enfocarse en comprenderla mejor, reducir cuánto limita tu vida y desarrollar otras formas de responder cuando aparece.
No. Como psicóloga no prescribo medicamentos y la psicoterapia no sustituye una valoración médica cuando esta es necesaria.
Si durante el proceso considero que una valoración psiquiátrica podría ser útil, podemos hablarlo con claridad.
Durante el proceso podemos trabajar recursos para identificar lo que ocurre y responder a esos momentos fuera de consulta.
Una sesión de psicoterapia no sustituye un servicio de urgencias. Si existe una emergencia o un riesgo inmediato, busca atención urgente.
Sí. Ofrezco terapia presencial en San Luis Potosí y sesiones online.
La terapia individual en español cuesta $500 MXN por sesión.
Las sesiones individuales impartidas en inglés cuestan $800 MXN por sesión. Puedes consultar el resto de tarifas en la página de precios .
Puedes escribirme brevemente qué estás viviendo. Revisamos disponibilidad y resolvemos cualquier duda antes de agendar la primera sesión.