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Fernanda EviaPsicóloga y psicoterapeuta sistémica
Psicoterapia en San Luis Potosí

Terapia de duelo

Un espacio para procesar tu pérdida a tu propio ritmo, sin fechas límite ni frases hechas.

Reconocerlo

¿Te identificas con esto?

  • Perdiste a alguien importante y sientes que, a pesar del tiempo que ha pasado, el dolor no cede.
  • Te cuesta hablar de la pérdida sin sentir que te vas a desmoronar, o al contrario, sientes una desconexión que no logras explicar.
  • Hay días en que funcionas 'normal' y otros en que cualquier detalle te regresa por completo al dolor.
  • Sientes culpa por cosas que dijiste, no dijiste, hiciste o no hiciste antes de la pérdida.
  • Te está costando volver a tu rutina, tu trabajo o tus relaciones desde que pasó.
  • Estás atravesando un duelo que quienes te rodean no terminan de entender o de tomar en serio, como el duelo por una ruptura, una pérdida gestacional o una relación que ya no volverá a ser la misma.
Lo que no se atiende

Qué pasa cuando no se atiende

El duelo es un proceso, no un evento puntual, y cuando no encuentra espacio para procesarse, tiende a quedarse atorado.

  • El dolor no desaparece; se transforma en otras formas de malestar, como ansiedad, irritabilidad constante o síntomas físicos sin causa clara.
  • El aislamiento se puede volver la norma, porque cada vez cuesta más explicarle a otros lo que sientes, o sientes que ya deberías 'estar mejor'.
  • Un duelo no procesado puede quedar suspendido durante años, resurgiendo con fuerza ante fechas, aniversarios o pérdidas posteriores.
  • La relación con quienes te rodean puede tensarse cuando el duelo se vive en soledad, sin un espacio donde ponerlo en palabras con calma.
El método

Cómo trabajo

Cómo acompaño un proceso de duelo en consulta

El duelo no es un problema que se resuelve; es un proceso que se acompaña. Por eso mi trabajo no es apurarte a que “superes” la pérdida, sino ayudarte a encontrar una forma de convivir con ella que te permita seguir viviendo tu vida.

La primera sesión

En la primera cita, el espacio es principalmente para que me cuentes tu historia: quién o qué perdiste, cómo fue esa pérdida, y cómo ha sido tu proceso desde entonces. No hay prisa por llegar a ningún punto específico; simplemente escucho, y a partir de ahí empezamos a entender juntas en qué momento del proceso estás.

También pregunto sobre tu red de apoyo, cómo ha respondido tu entorno, y qué tanto sientes que puedes hablar de tu pérdida con las personas cercanas a ti. Muchas veces el duelo se vuelve más pesado no solo por la pérdida en sí, sino por la soledad con la que se atraviesa cuando el entorno no sabe cómo acompañar.

Esta primera sesión también sirve para que decidas, con calma, si te sientes cómoda continuando el proceso conmigo.

El enfoque que uso

No trabajo el duelo con la idea de que hay “etapas” que debas cumplir en orden, ni con la meta de que dejes de sentir tristeza por lo que perdiste. Trabajo desde un enfoque sistémico, que te mira dentro de tu contexto y tus relaciones: qué lugar ocupaba esa persona o esa relación en tu vida, cómo cambió la dinámica familiar o de pareja después de la pérdida, y qué patrones vinculares —muchas veces ligados a cómo aprendiste a apegarte desde siempre— están presentes en la forma en que estás viviendo el duelo.

La idea no es solo hablar de lo que pasó, sino comprenderlo, darle un nuevo significado y encontrar una forma distinta de afrontarlo. Eso incluye poner en palabras tu pérdida, entender la relación que sigues teniendo con lo que ya no está, y procesar emociones que muchas veces quedan atrapadas, como la culpa o el enojo.

Una parte importante del trabajo es distinguir entre un duelo que avanza a su propio ritmo —con días buenos y días difíciles, pero con movimiento— y un duelo que se quedó estancado, sin espacio para procesarse. Ambos son válidos y ambos se trabajan, aunque de forma distinta.

También dejo espacio, siempre, para el ritual y el significado: qué necesitas hacer, decir o cerrar en relación con tu pérdida, aunque no siempre tenga una forma “lógica” o convencional.

Cada cuánto son las sesiones

En procesos de duelo suelo empezar con sesiones semanales, sobre todo si la pérdida es reciente o si el dolor está muy presente en tu día a día. Ese espacio regular ayuda a sostener el proceso sin que tengas que cargarlo en soledad entre una sesión y otra.

Con el tiempo, muchas personas pasan a sesiones quincenales o de seguimiento más espaciado, especialmente cuando el duelo deja de sentirse tan agudo. También es normal regresar a terapia meses o años después, por ejemplo cerca de una fecha significativa, sin que eso signifique que “no lo trabajaste bien” la primera vez.

Qué puedes esperar de una sesión típica

No hay una estructura rígida. Algunas sesiones son principalmente de escucha, sobre todo cuando el dolor está muy presente. Otras se enfocan en trabajar algo específico: una conversación pendiente que no pudiste tener, la culpa por algo relacionado con la pérdida, o cómo estás llevando fechas y rituales importantes.

Siempre parto de lo que traes ese día, más que de una agenda fija. El duelo no es predecible, y el espacio de terapia tampoco tiene por qué serlo.

Sobre el ritmo de los avances

El duelo no “se supera” en un sentido definitivo, y prefiero ser clara en eso desde el inicio. Lo que cambia con el tiempo y el acompañamiento adecuado no es que dejes de sentir la pérdida, sino la forma en que convives con ella: pasa de ocupar todo el espacio a integrarse como parte de tu historia, sin que te impida seguir adelante.

Si sientes que tu proceso de duelo necesita un espacio dedicado, no tienes que esperar ni un tiempo mínimo ni una fecha especial para empezar.

Cómo empezamos

Tres momentos, no una fórmula

  1. Primera conversación

    Nos conocemos, me cuentas qué te trae y resolvemos las dudas que tengas antes de decidir si seguimos.

  2. Entendemos juntas qué está pasando

    Miramos el contexto en el que apareció lo que te trae a consulta: tus relaciones, tu historia y los patrones que se repiten.

  3. Construimos herramientas y cambios

    A partir de lo que vamos entendiendo, encontramos formas distintas de afrontar lo que vives — no una técnica genérica, sino algo que te sirva a ti.

El resultado

Qué vas a lograr

  • Tener un espacio donde tu duelo se toma en serio, sin minimizarlo ni compararlo con el de nadie más.
  • Encontrar una forma de seguir adelante que no signifique 'olvidar' ni borrar lo que perdiste.
  • Entender que el duelo no sigue una línea recta ni un calendario, y que eso es normal.
  • Procesar la culpa, el enojo o los pendientes que suelen quedar después de una pérdida.
  • Recuperar, poco a poco, tu capacidad de estar presente en tu vida y tus relaciones actuales.
Mtra. Fernanda Evia García, Psicóloga y psicoterapeuta sistémica en San Luis Potosí
Quién te acompaña

Quién soy

Mtra. Fernanda Evia García, Psicóloga y psicoterapeuta sistémica. Cédula profesional 15022266.

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El espacio

Un consultorio en San Luis Potosí, o donde tú estés

Si prefieres verme en persona, te recibo en consultorio. Si te queda mejor en línea, trabajamos por videollamada con la misma atención — tú decides, y podemos cambiar de modalidad si tu situación cambia.

Zona
Además de San Luis Potosí, recibo pacientes de Soledad de Graciano Sánchez, Zona Industrial, Lomas, Tangamanga y Villa de Pozos.
Cómo llegar
Al confirmar tu cita te comparto la ubicación exacta y las referencias, para que no batalles el día de tu sesión.
Estacionamiento
Hay opciones para dejar el coche cerca; te digo cuál te conviene al agendar.
En línea
Sesión por videollamada, disponible para cualquier parte de México.

DirecciónSan Luis Potosí, S.L.P.

Teléfono444 606 0774

Horarios
  • Lunes a viernes9:00 – 19:00
  • Sábado9:00 – 14:00
Antes de escribir

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo es 'normal' que dure un duelo?

No hay un plazo fijo, y es uno de los mitos que más daño hace, porque genera la idea de que si sigues doliendo después de cierto tiempo 'algo está mal contigo'. El duelo tiene un ritmo distinto para cada persona y cada pérdida. Lo que sí evaluamos en consulta es si el dolor te está impidiendo funcionar en tu día a día de forma sostenida.

¿La terapia de duelo es solo para la muerte de alguien?

No. Trabajo duelo por la muerte de un ser querido, pero también por rupturas, pérdidas gestacionales, la pérdida de un proyecto de vida, un divorcio o incluso el duelo por la persona que fuiste antes de un cambio importante. Todo eso es duelo, aunque no siempre se nombre así.

¿Es normal sentir alivio o incluso enojo hacia la persona que perdí?

Sí, y es más común de lo que se habla abiertamente. El duelo incluye una gama amplia de emociones que a veces no 'se ven bien' desde fuera: enojo, alivio, culpa, ambivalencia. En consulta hay espacio para sentir eso sin juicio.

¿Cuándo es el momento adecuado para empezar terapia de duelo?

No existe un momento 'correcto' fijo, ni tienes que esperar a que pase cierto tiempo desde la pérdida. Puedes buscar acompañamiento desde los primeros días, o años después si sientes que el duelo sigue presente y te está afectando.

¿Qué pasa si no logro llorar o expresar lo que siento?

No pasa nada. El duelo no se mide por cuánto lloras. Hay personas que procesan su duelo de forma más contenida o silenciosa, y eso es igual de válido. Trabajamos desde tu forma particular de vivir la pérdida, no desde una expectativa de cómo 'debería' verse.

¿También trabajas duelo con adultos mayores?

Sí. Atiendo a adolescentes, adultos y adultos mayores, y el duelo en esta etapa de la vida tiene particularidades propias: pérdida de la pareja, de la salud, de la independencia o de amistades cercanas, muchas veces de forma acumulada. Es un acompañamiento que hago con el mismo respeto y el mismo cuidado que cualquier otro proceso de duelo.

Siguiente paso

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